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  • El final de la canción
  • Make it work
  • Tenemos derecho a jugar
  • Techos
  • Te echo de menos
  • Le phare du Four
  • Hug
  • Es necesario
  • La rugosidad de las piedras
  • Un paciente en disminución
  • Viaje de ida (IV) - Caja de folios con recuerdos
  • Viaje de ida (III) - El canto de los vencejos
  • Viaje de ida (II) - El cajón de los incendios
  • Viaje de ida (I) - La habitación de las cosas
  • Siete minutos de silencio llenos de vida
  • Como los demás creen que uno es
  • Saber leer
  • Señor Lápiz
  • ¿Para qué quiero este dedo?
  • Milo tiene ganas de volar
  • Children of God
  • Milo tiene ganas de pasear
  • Diente de león
  • Las hermanas Bunner, Edith Wharton
  • Beautiful thing
  • Volver
  • Echar a volar

21.7.12

Es necesario

21 de julio de 2012

Take this sinking boat and point it home.
We've still got time.


The Swell Season - Falling slowly


Después de pasar una semana en Madrid muchas cosas han cambiado. Independientemente de la apertura de un nuevo supermercado en la calle Mata, de las obras que han iniciado en mi barrio o de lo que parece haber madurado de forma sorprendente uno de los adolescentes con los que he trabajado, hay un puñado de cosas distintas.


Supongo que salir fuera y dejar a tu familia y amigos no es fácil para casi nadie, y que el miedo a lo que nos podemos encontrar al llegar a nuestro destino viaja con cualquiera en la maleta. Obviedades aparte, desconozco si hay alguna forma de evitar esa tristeza y de esquivar ese miedo. O lo desconocía, al menos. A mí me ha funcionado este pequeño ensayo de dos semanas, esta última en Madrid y la anterior en Toledo. Soy consciente de que no hablo de un viaje terrible de miles de kilómetros tras el que no sabes cuándo vas a volver; yo me he ido al comenzar una semana y he vuelto a Ciudad Real al terminarla, no me he visto obligado a hablar en otro idioma, me he reencontrado en cada caso con algún amigo o amiga y no he tenido que enfrentar otras muchas cosas que, por otra parte, ya he vivido pero ahora no recuerdo. Sin embargo, a la vuelta esa tristeza y ese miedo han desaparecido.


Al volver en cada caso me he dado cuenta de que me sobran demasiadas cosas, más todavía de las que ya sabía que no necesitaba. Hablo de objetos, obviamente, y nunca de personas. Tengo objetos que pretendía guardar y que ahora necesito entregar a quien los quiera; a mí ya no me hacen falta (y me pregunto, como tantas otras veces, si alguna vez me hicieron), así que confío en que quien los reciba sepa encontrar en ellos la utilidad que se ha desperdiciado conmigo.


En cuanto a mi relación con los amigos, ésta también ha cambiado. La tristeza ha dejado paso a una atención desmedida, al intento constante de observarlo todo, al esfuerzo por extraer de cada uno de ellos aquello que los hace únicos, aquello por lo que indefectiblemente son y serán siempre mis amigos. He pasado de pensar "ésta posiblemente sea la última vez que nos veamos en mucho tiempo" a sentir vivamente lo chunga y divertida que es Graciela, la vitalidad incombustible de Mamen, la reconfortante espontaneidad de Nuria, el cariño infinito de Graci, la prudente ternura de Prado, la profunda complicidad de Drina... De algunas de ellas ya me he despedido y ha sido realmente maravilloso. Lo he pasado muy bien, como acostumbramos a pasarlo siempre, pero he reído con ellas mucho más de lo que reía normalmente.


Y como resultado de todo esto, aquí en Ciudad Real, ahora, a mí me falta el aire y me siento como en una caja de zapatos en la que todo es tan pequeño que apenas cabe. No tengo miedo a salir porque necesito hacerlo. De nuevo la necesidad aparta de su camino al miedo y todo lo que parecía imposible necesita solamente tiempo. En ningún momento digo que sea fácil, al contrario: la vida nos complica las cosas para hacerlas, si es posible, todavía más valiosas.




Ben Howard - Keep your head up
I saw a friend of mine the other day,
and he told me that my eyes were gleamin'.
Oh I said I had been away, and he knew,
oh he knew the depths I was meanin'.
And it felt so good to see his face,
the comfort invested in my soul.
Oh to feel the warmth of his smile,
when he said "I'm happy to have you home.
Ooh I'm happy to have you home."

Imagen: Nuances

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