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18.5.12

Como los demás creen que uno es

18 de mayo de 2012

El año de mis noventa años quise regalarme una noche de amor loco con una adolescente virgen. Me acordé de Rosa Cabarcas, la dueña de una casa clandestina que solía avisar a sus buenos clientes cuando tenía una novedad disponible. Nunca sucumbí a ésa ni a ninguna de sus muchas tentaciones obscenas, pero ella no creía en la pureza de mis principios. También la moral es un asunto de tiempo, decía, con una sonrisa maligna, ya lo verás. Era algo menor que yo, y no sabía de ella desde hacía tantos años que bien podía haber muerto. Pero al primer timbrazo reconocí la voz en el teléfono, y le disparé sin preámbulos:

-Hoy sí.


Inicio de la novela Memoria de mis putas tristes,
de Gabriel García Márquez.


Tenía en la estantería la última novela de García Márquez desde el 17 de noviembre de 2010. Si me acerqué a ella fue principalmente por lo poquito que ocupa entre los demás libros. Necesitaba leer algo breve. Acababa de terminar La tía Julia y el escribidor, que me ha llevado varios meses, no porque no me gustara sino porque necesitaba recuperar cierto ritmo de lectura perdido hace demasiado tiempo, y ahora reclamaba algo que pudiera leer en unas horas, para no sucumbir a la sensación de que no termino las cosas o de que me cuesta demasiado trabajo hacerlo (porque no importa que así sea: ahora no necesito oírlo). Así que abrí la novela hace tres noches porque no podía dormir y la devoré. Hay partes de la novela que me parecen maravillosas y otras demasiado confusas pero en general me ha parecido una buena novela, muy dura y muy tierna a la vez, pero muy dura.


El miércoles por la tarde utilicé en clase de 4º una de las oraciones que aparecen en la novela, que el protagonista dice leer en Los idus de marzo, donde el autor se la atribuye a Julio César: Es imposible no terminar siendo como los otros creen que uno es. Se trata de una oración copulativa cuyo sujeto, no terminar siendo como los otros creen que uno es, es una oración subordinada sustantiva de infinitivo con algún que otro enredo más dentro de ésta. Les pedí que la analizaran y que, a continuación, escribieran un pequeño comentario sobre lo que decía la oración: si la entendían, si estaban de acuerdo, si podían poner un ejemplo a favor o en contra de lo que decía... Buscaba varias cosas. Por un lado, que trabajaran la sintaxis, claro. Por otro, que escribieran algo con el objetivo de ver cómo se expresan por escrito, qué faltas cometen, si son capaces de organizar ideas con un tema tan subjetivo y libre como el que les proponía, etc. Fue un desastre. Al análisis correcto sólo se acercó una chica, que no terminó de hacerlo. Y los comentarios fueron ridículos en su extensión y organización pero con claras diferencias en su interpretación (disfrutad, entre otras cosas, del Festival de la ausencia de tildes):


-La frase no me parece verdad porque no porque alguien crea que otro es antipatico por ejemplo ese otro lo termina siendo.

-Quiere decir uno sera como la gente dice que eres, ejemplo: si las personas dicen que te portas mal etc... al final acabaras portandote mal.

-No entiendo nada, la frase en verdad si tiene sentido ya que cada uno de nosotros tiene que tener personalida y no tiene que dejar giarse por los demas sino por nosotros mismos.

-No es verdad porque hay gente que piensa que eres de una manera y no tienes porque terminar siendo asi.

-No es verdad porque no eres como los demas pienan, creo que por lo que los otros piensen de ti una cosa tu vas a seguir siendo igual.


Como se puede comprobar, la mayoría no estaba de acuerdo con la oración. Finalmente me pidieron "la solución" y lo que hice fue contarles dónde la había leído. Les expliqué que en la novela el protagonista es un hombre que, hasta el día de sus noventa años, no se había sentido viejo jamás y que tal vez terminamos siéndolo, acabamos siendo viejos, no porque cumplimos años, sino porque todo el mundo a nuestro alrededor nos dice que lo somos. Les propuse que pensaran en las consecuencias de decirle a un niño que nunca será capaz de. O de dejar llevarnos por la ideas preconcebidas, fáciles y simplonas que algunas personas puedan tener de nosotros, basadas o no, más o menos, en hechos reales: tú no eres de esos, seguro que tú no, al final no harás nada. ¿Es imposible no terminar siendo como los demás creen que uno es?


Desde entonces empecé a medir la vida no por años sino por décadas. La de los cincuenta había sido decisiva porque tomé conciencia de que casi todo el mundo era menor que yo. La de los sesenta fue la más intensa por la sospecha de que ya no me quedaba tiempo para equivocarme. La de los setenta fue temible por una cierta posibilidad de que fuera la última. No obstante, cuando desperté vivo la primera mañana de mis noventa años [...], se me atravesó la idea complaciente de que la vida no fuera algo que transcurre como el río revuelto de Heráclito, sino una ocasión única de voltearse en la parrilla y seguir asándose del otro costado por noventa años más.


Memoria de mis putas tristes,
de Gabriel García Márquez.



Sébastien Tellier - La Ritournelle
I got that beat in my veins for only rule.

Imagen: End of the day (Flickr)

3 comentarios:

Juan Carlos López

Ay la sintaxis. Bastantes alumnos de 2º de Bachillerato tendrían serios problemas para analizar el enunciado.

En cuanto a los comentarios, sorprende quizá un poco el rechazo, cuando observamos con qué frecuencia estos jóvenes hacen seña de identidad de la pertenencia al grupo o a la tribu, y se les hace muy cuesta arriba salirse de lo que vulgarmente se entiende por "normal".

marqus

Yo creo que era una oración complicada pero solo soy el profe de por la tarde y trato de trabajar lo que ven por la mañana. Hay una alumna de Diversificación agobiadísima porque quiere llegar a Bachillerato con el mismo nivel en cuanto a análisis que el resto de sus compañeros y yo, además de ayudarla en lo que puedo, no hago más que decirle que no se preocupe porque se va a hartar de ver las subordinadas. Ella, en concreto, tiene miedo de terminar siendo como los demás creen que es.

Un saludo.

Anónimo

De entrada ya no me gusta, Es Imposible, y claramente es posible, y tampoco me gusta cuando percibo que expresa SER como los OTROS creen que uno es, me gusta pensar que soy o trabajo en mi persona en la búsqueda de SER, y no transformarme como otros creen.... No me gusta esta frase simplemente

Dí lo que piensas...

 
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